Foro: El Futuro De La Radio y Televisión En México.

El Futuro en la Radio y Televisión en México.

La Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, en conjunto con el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República ofrecieron el pasado viernes 20 de enero, en el salón Viena, del Hotel Victoria en la ciudad de Mérida, Yucatán, el Foro “El Futuro de la Radio y Televisión en México”.

La cita fue a las 11 de la mañana y  en el recinto se reunieron importantes y destacadas personalidades en el ámbito de la comunicación mexicana, como Cristina Roel, Presidenta de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión, así como los senadores: Rafael Díaz Polanco y Enrique Castillo.

Primeramente tomó la palabra el Presidente de la Comisión de Radio y Televisión del Senado de la República, Antonio Mejía Haro; quien explicó los objetivos del foro y también hablo sobre algunos de los principales problemas que enfrenta la comunicación en México, enfatizando la el rezago en los medios de telecomunicación en el país, aseverando que “ El futuro de la Radio y la Televisión, está íntimamente ligado al futuro de la nación” y por ello, la importancia de la modernización y extensión hacia todos los sectores de la población mexicana; señaló también la carencia de información que enfrentan diversos sectores del país y la importancia de mejorar los contenidos que se difunden actualmente por los medios de telecomunicación. Así mismo, reparó y recalcó la presencia de los jóvenes que nos encontrábamos en el recinto, mencionando la importancia que recae en nosotros al ser el presente y futuro de la comunicación en nuestro país.

El discursó inaugural corrió a cargo de la Gobernadora del Estado, Ivonne Ortega Pacheco, quien también menciono qué “Hablar de los medios de comunicación, es hablar del futuro de México… Es momento de repensar los medios, así como los contenidos que se transmiten.”; comentó el importante papel que juega la audiencia en el futuro de la Radio y la Televisión y externó su respeto por todos aquellos que trabajan en los medios de comunicación. La Gobernadora mencionó la importancia que juegan los medios en la promoción de la cultura y la educación, haciendo hincapié en la promoción del turismo en el estado y en general del Mundo Maya. Concluyó su discurso expresando qué “La Radio y la Televisión pueden hacer fuerte a un país, o pueden debilitarlo”.

Importantes investigadores, trabajadores, legisladores y directivos en el ámbito de la comunicación fueron los encargados de las ponencias.

Eduardo Perez Mota, Presidente de COFECOM, habló sobre los beneficios de la digitalización del espectro televisivo, así como las competencias necesarias para llevar a cabo tal empresa. Comentó algunos de los problemas que implicaría para la población mexicana, cambiar el formato televisivo análogo actual, por un formato digital y señaló que los principales óbices para la transición a la televisión digital, son la falta de recursos económicos en múltiples estratos de la población y la carente oferta televisiva que los canales de transmisión abierta ofrecen al público.

Rosa Alva de la Selva, investigadora del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación de la UNAM, explicó la importancia de la pluralidad en los medios de comunicación y la importancia que ellos tienen en la consolidación de la democracia, por ello, recalcó, en lo peligroso que resultaría la monopolización de los medios de telecomunicación. La investigadora expresó que los medios actualmente ya se encuentran en un estado de “dominancia”, es decir, de monopolio en cuanto a su contenido y su opinión, por lo que los trabajadores de los medios de comunicación deben luchar por mantener la pluralidad en los medios. Dijo también, que la pluralidad en los medios de comunicación defiende la libertad, construye la ciudadanía y favorece la competencia tecnológica.

El Jefe de Sistemas de Radio y Televisión de COFETEL, Fernando Borjon Figueroa, habló sobre las estadísticas actuales del país en cuanto a los procesos de digitalización del espectro televisivo. Comentó que el 92% mexicana, carece de los medios y recursos para contar con los dispositivos necesarios para recibir televisión digital en alta definición. Así mismo, ilustró sobre las estrategias que diversos países han llevado a cabo para cambiar su formato televisivo de análogo a digital. Externó que en México, se planea el “apagón” del formato análogo para el año 2015.

La presidenta de la Red de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales en México, Mónica Ramírez López, comentó la importancia de la televisión y la radio en México como “Medios informales de educación”, señalando que en la actualidad, las personas pasan más tiempo en contacto con estos medios, que en horas en un aula de clase. Por lo que es primordial reformar y regular el contenido de la televisión en pos de una mejor gama de contenidos que fomenten la cultura y la educación. También exhortó a los trabajadores de la comunicación que no debemos olvidarnos de la población indígena del país, la cual conforma un importante sector de la población, recalcando que: ellos también son México, y necesitan y merecen información, e información de calidad. Concluyó mencionando qué: “Tenemos muchos Méxicos, y cada uno necesita medios que satisfagan sus necesidades”.

Jorge Herrera, Director de Promoción Turística del estado de Yucatán, ofreció la primicia del spot “Mundo Maya”, campaña que próximamente iniciará en todo el país, así como en el extranjero, y que está enfocada a la promoción de la cultura y el turismo en los estados de Campeche, Chiapas, Tabasco, Quintana Roo. y Yucatán.

Otros temas que en el foro se trataron fueron las estrategias actuales de la Radio en México, la regulación de la Radiodifusión en materia electoral, y los medios de comunicación que fomentan la ecología y la protección del medio ambiente en el estado de Yucatán.

Hacia las cuatro de la tarde, el foro concluyó con el discurso de clausura a cargo de Jaime Conde Ugarte, Secretario de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, quien reiteró la importancia de mejorar la calidad en el contenido de los medios de comunicación y el importante papel de los medios como moldes de la opinión pública.

Fotografías: Eduardo Díaz.

Cristóbal Cano.

¿Y dónde vamos a parar?

Desde el primer momento la situación presenta un muy mal cariz… Cualquier ley,  enmienda o reforma que de alguna manera pretenda violar la libertad de expresión, debe ser abortada en cualquier momento. La censura no debiera ser siquiera una opción para tomarse en cuenta.

Actualmente la ley H.R. 3261 o ley SOPA, en los Estados Unidos es la más importante, o la que más implicaciones tiene hasta el momento, en la búsqueda por  controlar el material sujeto a Derechos de Autor o Propiedad Intelectual, que se comparte y distribuye vía internet; pretexto bastante válido si tenemos en cuenta las mermas en las ganancias de las disqueras y compañías productoras, principalmente, de tinte artístico. Pero la cuestión hace mucho que dejó de ser esa, peor aún cuando las licitaciones se llevan a cabo a puerta cerrada y por uno de los gobiernos más poderosos y metiches del globo.

¿Alguien recuerda cuándo se nombró a Estados Unidos como protector de la legalidad, la moral, la ética y la economía del orbe? No, creo que nadie. Así que en sus manos ahora se encuentra el parte aguas que cambiará totalmente la historia del internet como lo conocemos. Digo en sus manos, ya que a pesar de que en nuestro México lindo y querido también existe una propuesta de ley de este tipo, y también en otros países como España, y las ya aprobadas en China e Irak,  sencillamente estas leyes no tienen tanto peso como la que se está cocinando en el gabacho.

El pretexto, como ya se sabe, es el copyricght, pero en verdad creo, sin afán de alarmar, que este es el primer paso que nos llevará a la censura total, el primer paso para prohibiciones de la libertad de expresión y más tarde, de pensamiento.  Me arrepiento de haber echado por la borda las teorías extrañas que me contaba un conocido sobre un movimiento bastante charado y conspiranoico de nombre Zeitgeist; teorías que me hablaban de un “Nuevo Orden Mundial”, o algo parecido en el que los poderosos controlaban todo y la sociedad era borrega, encausaban el pensamiento y eliminaban a los casos perdidos que no podían ajustarse al molde. En aquellos momentos no creí las charadas de aquel conocido porque yo sentía que estaba demasiado paranoico… Ahora tampoco creo en todo lo que decía pero es verdad que leyes como las antes mencionadas, son el primer paso para acabar en el Mundo Feliz de Aldous Huxley o en el 1984 de G. Orwell –novelas que ya he reseñado, y que nos ilustran lo terrible que sería una sociedad sin libertades de ninguna clase, peor aún, sin libertades de pensamiento, de individualidad–. 

Es innegable que la internet es un arma que la política mundial no se esperaba. La redes sociales son motivo de pánico y aversión para los poderosos que viven en la ilegalidad o que tienen metidas de pata como el bueno de Peña Nieto, ya que sus pendejadas se dan a conocer en cuestión de minutos y en todo el mundo gracias a Facebook o Twitter. China por ejemplo, en un intento claro y mal camuflado por controlar la información y la opinión que se divulga en la internet, ya aprobó una ley que obliga a nosotros, los bloggers a registrar las cuentas con nuestras señas particulares y  a leguas se puede ver que esta no es otra manera de intentar controlar la información y peor aún, deshacerse de la opinión y de los opinantes que no convengan o vayan en contra de los intereses de los gobiernos. 

¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar en materia de legalidad? ¿Cuántas garantías individuales estamos dispuestos a perder para entender? Es lógico que los argumentos políticos y legislativos tienen mucho de verdad, están bien cimentados y de acorde con la realidad–vamos, están hechos por tiburones de la política y de las leyes–, pero sus implicaciones son muy amplias, y las lagunas legales que estas leyes van a presentar, van a permitir seguramente que el obrar de los gobiernos sea tan amplio, que adentro del mismo marco legal, se transgredan las libertades y derechos de las personas. 

No nos dejemos tomar el pelo, y peor aún, pensemos que este tipo de leyes nada más afectan a los jóvenes adictos a las descargas. No. Este es el primer movimiento de la partida de ajedrez, es la sinfonia del aria, y la ópera todavía no está ni a la mitad. Con el tiempo los gobernantes ya embriagados de poder, van a querer más y más del pueblo, y también azuzados por los grandes capitales de la iniciativa privada, van a dejarnos sin nada.

Cristóbal Cano.

Dune, La Casa Corrino.

Esta novela concluye la saga  Preludio a Dune, escrita por la dupla Herbert-Anderson. Llegan a su fin varias historias, alumbrando el camino que seguirían, supuestamente, las novelas del padre de Brian, el señor Frank Herbert, creador de este maravilloso universo, que lleva por nombre DUNE. 

La Bene Gesserit tieme una muy importante presencia en esta última entrega de la historia, así como RhomBur, quien después de haberse convertido en un Cyborg, solicita la ayuda de la Casa Atreides, para reconquistar Ix, su planeta natal. 

Al parecer la especia sintética, Amal, está casi lista y ya se están haciendo pruebas para determinar si es segura. Shaddam ya se encuentra lamiéndose los bigotes e imaginando un poder sin límites, otorgado por la producción de su propia especia, y la destrucción de Arrakis, única fuente natural de la especia melange. 

Por fin, el duque Leto se mira más fuerte, más decidido y menos soso en su siempre búsqueda por el honor, la lealtad y la justicia. La novela concluye con el esperado nacimiento de Paul Atreides, quien sería el protagonista de la Saga de Dune, de Herbert Padre, y quien es el esperado Kiwizats Haderach. 

La historia se nota madura, la redacción también. Creo que como todo, la última novela de esta saga, escrita por el hijo de Herbert, es la mejor de las tres, pues ya tenía experiencia previa. Ha sido muy gratificante leerla, e incluso traumática, ya que durante algunos días he soñado con las escenas de la novela, lo cual ha interferido en mis horas de sueño. 

Cristóbal Cano

Delirio.

Iniciando el año con una delicia literaria. Delirio de Laura Restrepo. Una novela exquisita, publicada en 2004 y que llegó a mi librero gracias a mi hermana –mejor dicho, a su ex novio, un pirata (por aquello de la vieja en cada puerto) que le regalo esta novela por aquello de su cumpleaños–, y que no había querido leer por que su portada me sugería que sería una de esas novelas rosas de reflexión tipo Paulo Coelho. Ya saben: esas “novelas” enmascaradas que en realidad son textos de superación personal.

Pues no, resultó que Delirio no sólo no es algo estilo Coelho, sino que es una obra maestra, merecedora del premio ALFAGUARA y mención de Saramago.

La historia, como su nombre sugiere nos habla del delirio, de la locura, de las vueltas de la mente y lo enrevesado del pensamiento de algunas personas que, al parecer, han perdido la chaveta.

Aguilar, regresa a casa de un viaje corto y encuentra a su mujer totalmente perdida en los laberintos de sus problemas mentales que en menor o mayor medida son caóticos. Agustina, la mujer de Aguilar, está ensimismada en sus desvaríos, ausente en las historias de su familia y su sórdido pasado, torturando a su marido de manera inconsciente o al menos, eso es lo que parece.

La historia se cuenta a cuatro tiempos: Agustina en años pasados, en compañía de su hermano El Bichi; el abuelo Portulius y su delirante historia en compañía de se esposa Blanca y sus hijas Sofi y Eugenia –esta última, madre de Agustina–; Aguilar, y su desesperada búsqueda por la verdad, por entender ¿Qué fue lo que pasó durante su corta ausencia y que ocasionó la locura de Agustina?; y por último –y que en lo personal, fue lo mejor– el Midas McCalister, viejo amigo de Agustina y de la Familia Lodoño y que muy a su modo, le cuenta, o al menos le intenta contar a Agustina, qué fue lo que pasó y que la llevo a perder la chaveta.

El Midas es para mí un personajazo que se roba la historia y que la salpimienta de manera insuperable. La historia está sumamente bien contada, enlazada y muy bien lograda. Si bien, en las primeras tres páginas uno no pilla todavía de qué va la cosa, ya para la 10, el ritmo vertiginoso de la historia nos envuelve, nos atrapa, nos cautiva.

Mientras estaba leyendo esta novela, deseaba al hacer esta reseña, transcribir algún extracto de algún capítulo, pero es que todos son tan buenos, que no pude decirdirme por ninguno, y en definitiva no podría transcribirles toda la obra.

Espero que pueda leer esta novela, que mucho vale la pena y estoy seguro, no va a defraudarles.

Cristóbal Cano.

Publicado con WordPress para BlackBerry.

ENTRADA NÚMERO 100.


Pues verán ustedes qué bonito. Sí, la entrada número cien de este blog en el que parece que muerdo, o que hablo no más solito porque de todos esos que entran –que no se hagan, checo mis estadísticas– no más no me dejan comentarios y eso, pues es lo que enriquece este espacio que es muy mío, pero que sería rete bonito que lo hicieran también parte de ustedes. ¡Que me dejasen entrar en su rinconcinto! Ese que tienen ahí en su corazón y mejor aún, ahí en los vastos pastizales de sus cabecitas deschavetadas, y ¿por qué no? que lean alguna de las novelas que reseño, y que me comenten sus impresiones, que aunque no lo parezca –y en definitiva esto no era así al principio–, esta es la verdadera finalidad de este blog, que en medida de lo posible, entrelaza las historias de mi vida propia, con el texto de los libros e intenta divagar en esos inmensos caminos literarios donde cada libro es un mundo diferente, pero que pertenece al mismo universo, del que todos somos dueños.

Y bueno llegamos a la entrada 100 que realmente no es ninguna entrada más que una divagación y que realmente no tiene ninguna finalidad más que pretender expresarme y explayarme en cuanto al sentido de que este blog, es una de las pocas cosas constantes que yo he seguido durante el año –y vaya que soy inconstante–, por lo que al menos para mí, es importante.

Le cambiamos la cara al blog –nada, que cambiamos ni que ocho cuartos; se la cambié yo solo–, porque todo el año pasado nos miramos muy oscuros con el negro y ya hoy nos ponemos algo más agradables; y no se crean, no fue gran proeza, nada más busqué un nuevo tema y le di en Activar porque a mí no se me da mucho eso de la tecnología del html y no sé cuánta mamada más. Además quería presumirles mis notables dotes artísticos en la rama visual, con esta pintura que les hice con motivo de esta, la entrada número 100, espero que sean de su agrado, y está a la venta por si quieren adquirirla. 

Agradezco a los únicos 4 suscriptores –esto es triste, suscríbanse más–, y dejen comentarios bonitos o feos, vamos, que acá me pueden mentar la madre, a excepción del acosador de Daniel que me dejaba comentarios llenos de cochinadas y cosas medio psycho que la verdad me metieron un susto y hasta a la policía llame, e hice mi drama para que me ayudaran a encontrarlo, y que gracias a personas como José –que así como lo ven de bueno, de bien portado, es medio hacker el muchachón, y anda trabajando con virus y cosas tenebris del ambito informático, y que hoy es su cumpleaños. ¡Felicidades José!–, lo localicé y le llame para que se aquiete o si no le iba a poner en su madre con mis amigos los maleantes, esos de los que jamás hago uso, pero de los que siempre se consiguen a un módico precio. 

Pa’ terminarme de retirar, les agradezco el tiempo mal gastado en este sitio, y el tiempo que me puedan regalar en el futuro.

Cristóbal Cano. 

Dune, La Casa Harkonnen.

Es la segunda entrega de Preludio a Dune, escrita por Brian Herbert y Kevin Anderson.

En esta segunda parte, ya conocidos bien los personajes, los autores nos terminan de contar como es que se suceden los acontecimientos previos a la saga original de Dune, escrita por Frank Herbert. En esta obra por fin nos enteramos –yo en lo particular deseaba saberlo– cuándo y cómo es que Jessica llega al castillo de Caladan, y cuándo Leto Atreides la toma por concubina, además del por qué ella desobedece las órdenes de la Hermandad y le entrega a Leto un hijo, y no una hija como se le había ordenado.

También conocemos como es que Gurney Halleck, huye de Giedi Prime y pasa a formar parte del séquito Atreides –todos a caso tocan el balliset (???), porque no sólo Halleck, sino que también Hawat, e incluso Rhombur lo hace, supongo que es como la guitarra de la época–. La especia síntetica Amal, casi está terminada, y si este objetivo es logrado por Shaddam, el Universo Conocido dará un vuelco irreparable.  Además también tenemos a la participación del Vladimir Harkonnen que ya está más desfigurado y enfermo que antes, pero aún así sigue jodiéndole la vida al mundo en compañía de Piter De Vries, su mentat, y Glossu Raban, su sobrino.

La novela me pareció mejor que la primera parte, pero los autores siguen cometiendo el mismo error: hacer que los buenos sean buenos simplemente porque sí, y siempre en busca del honor, la verdad y la justicia; por su parte los malos se vuelven predecibles al ser malos nada más por que les viene en gana, y siempre buscan el daño del prójimo; esto en lo particular me da pereza.

Alguna escenas de la historia fueron memorables: una de ellas –muy en lo particular–, es cuando los Harkonnen llegan a Wallach IX y no encuentran a ninguna Bene Gesserit, las que previamente los han hipnotizado para que ellos no puedan verlas, mientras ellas desfilaban ante sus ojos.

La muerte de Kailea Vernius me pareció bastante apresurada, no recibiendo castigo ni sufriendo realmente por los males cometidos. La situación de su padre, Dominic Vernius, fue aplacada con suma facilidad por Hasimir; sentí que en ambos casos había más tela de donde cortar.

C’tair se encuentra en un embrollo realmente desesperado, al que yo, sinceramente no le encuentro ni pies ni cabeza, y es causa de mucha frustración y terrible desazón como lector, no poder hacer nada por él.

Por lo demás la novela es deliciosa, y es que regresar al mundo imaginario de los Herbert es sumamente gratificante. La saga concluye con Dune, La Casa Corino, que gracias a Shai-hulud, ya tengo en mi poder.

Cristóbal Cano.

FELIZ NOCHE VIEJA: BIENVENIDO EL AÑO NUEVO.

Así es mis niños, esto se acabó. Estamos ya a unas pocas horas de que finalice este año, y al menos, en lo personal, me deja un muy buen sabor de boca.

Se nos va un muy buen año lleno de conocimiento, de logros, de fracasos, de placer, de sufrimiento y de mucho, mucho aprendizaje. Un año en que se nos murio Blake Mora de formas muy peculiares sobre todo cuando su antecesor murió de forma similar. Un año en el que confirmamos que Peña Nieto no lee y hasta Hitler se enteró; y su última cagada de no saber si es Pre Candidato o Candidato. En este año nacieron los Vázquez Sound, algo de lo peorcito que nos pudo pasar; quizá hasta peor que la Caída de Cuevana. Un año en el que por fin ya trabajo en una publicación impresa y sigo buscando donde meterme.

Pero sobre todo un año que la pasé con la familia, que tanto quiero, y con mis amigos a los que tanto tengo que agradecerles por siempre apoyarme y estar ahí a sabiendas de qué soy alguien que siempre requiere un favor o tiene algo que pedirles. Deseo que a todos ellos, y cada uno, de manera muy especial, les vaya excelente en este que es el último año en la historia de la humanidad, porque nos va a llevar la mierda el 21 de diciembre del 2012. Por lo demás espero que los Dioses los colmen de bendiciones, de logros y de nuevo, sobre todo de aprendizaje. Les deseo mucho sexo, mucho dinero y salud para poder gastarlo.

Mis propósitos de año nuevo son los mismos que los del año pasado, pero queriendo más dinero que el año anterior, y esperando ya retomar el canto que tanto me hace falta.

Feliz 2012.

Cristóbal Cano.

Dune: La Casa Atreides.

Cierto es que leo todo lo que buenamente caiga en mis manos y que se mire interesante, pero pocas son las historias, novelas o sagas que he seguido desde el inicio y e intentado completar. Una de ellas fue la Trilogía de la Tinta de Cornelia Funke, y otra indiscutiblemente es DUNE, escrita por Frank Herbert.

Cuando descubrí que la ciencia ficción me gustaba, recuerdo que me metí a muchas páginas buscando buenos libros sobre este tema y como era de esperarse DUNE salió en todos los tops de las mejores sagas se ciencia ficción jamás inventadas. Así es que me hice del primer volumen y al recorrer sus paginas, vivir sus historias y al final, cerrar las solapas, no pude exclamar otra palabra calificativa de la novela que no fuese: maravillosa.

Con orgullo puedo decir que leí los primeros cuatro volúmenes de la saga original escrita por Frank Herbert, pero desgraciadamente esos malosos de Gandhi descatalogaron las dos novelas finales: Herejes de Dune, y Casa Capitular de Dune, por lo que al menos este mes me ha sido imposible conseguir los dos episodios finales. Pero no todo es tristeza pues para mi  cumpleaños anterior –en el 2010– mi bien amado me regaló Dune, La Casa Atreides precuela escrita por Brian Herbert –hijo de Frank– y Kevin Anderson, la cual nos cuenta la historia –unos, digamos 40 años antes–, de los personas que aparecieron en los primeros volúmenes de la saga de su padre.

La Casa Atreides nos ilustra nuevamente el juego de poder, en un universo en el que la Especia Melange es la sustancia más importante, ya que sin ella ninguna de las Escuelas de la Mente pudiera completar sus entrenamientos, sin ella no existirían viajes seguros a través del espacio, sin ella la vida seria corta y la muerte próxima. Nos cuenta los inicios del ducado de Leto Atrides, el cómo Duncan Idaho escapó de Geidi Prime y entró cobijo en Caladan, nos cuenta el porqué Jessica, la bruja Bene Gesserit, está emparentada con el barón Vladimir Harkonnen, así como la causa de la enfermedad del barón. Nos habla también sobre los programas genéticos de la Bene Gesserit y nos explica el por qué Paul Atreides no debía ser el macho Bene Gesserit que la hermandad buscaba.

Siempre quise saber qué acontecimientos originaron la historia que tan ávido devoré, saber si mis suposiciones habían sido ciertas, y Preludio A Dune, la primera saga escrita por Brian y Anderson, satisface aquella curiosidad.

Queja no puedo tener ante sobre el abordaje de Brian y Anderson a la historia de Frank Herbert, aunque se nota realmente otro estilo en la escritura y aunque no en demasía, ligeras variaciones que nos hacen saber que obviamente, no se trata de Frank Herbert el que nos está narrando esta historia. Lo que en realidad no me gustó es que la precuela hecha por la dupla Herbert-Anderson, cometió el error del idealismo; en sus historias, los malos son muy malos por el hecho de serlo, y los buenos, son perseguidores incansables del bien y del honor. Su padre por el contrario no hablaba expresamente de bondad y de maldad, sino de estrategias mediante las cuales se mantiene el poder, medios mediante los cuales se preserva el gobierno.

Por lo demás ha sido más que un placer regresar a este universo creado por Frank, continuado por su hijo e imaginado y vivido por miles de personas que como yo, hacen de Dune, una novela de culto.

Cristóbal Cano.

Un Beso Para Mi Asesino.

Ruth Rendell nos obsequia esta novela negra que en lo particular, me ha gustado bastante.

Todo inicia con un asalto a un banco, en el que un policía  armado tan sólo con una reproducción de una pistola, intenta detener a los delincuentes. Todo sale mal, por lo que el policía es asesinado.Este evento casual no tendría por qué tener relación con otro evento ocurrido en Tancred House, una finca ubicada en un condado, o región del Reino Unido; evento en el que tres personas más resultaron asesinadas. El detective Wexford y su equipo son asignados para este caso que, a demás de gastar mucho dinero de los contribuyentes, parece muy inconsistente y extraño de haberse realizado de la manera en la que la única sobreviviente de “La matanza de Tancred”, dice que ocurrió.

La novela me ha parecido muy buena, entretenida y nos brinda sensación de saciedad, pero no tiene realmente ningún momento realmente emocionante. Enmarcado la novela, la autora nos describe hermosos paisajes boscosos, campiranos y dignos de calendarios navideños. Rendell logra una novela bastante digerible y amable al lector entrelazando un poco de las historias personales del detective Wexford a todo el caso, además de los diálogos amenos.

La obra en particular me deja dos cosas:

La primera es que he leído las suficientes novelas policíacas y visto suficientes capítulos de La Ley Y El Orden, CSI, Criminal Minds y otras varias series del género, como para saber desde el tercer capítulo, quién era el autor intelectual del asesinato. Pero no por ello sugiero que la novela sea predecible. La autora nos deja bien intrigados 388 páginas del libro, y no nos revela verdaderamente quién es el asesino hasta 5 páginas antes de finalizar.

La segunda es que la especulación es básica a la hora de resolver casos como este, y otros muchos varios. Ya que a base de suposiciones y vuelos imaginativos se pudo urdir el telar de esta historia. Tampoco por esto sugiero que siempre se deba especular, pero es cierto que muchas cosas que podríamos imaginar del comportamiento y los móviles de las acciones humanas, muchas veces, son acertados.

Es un libro que recomiendo mucho, y del cual la única queja que puedo tener, son las tan complejas descripciones de los cuadros ambientales en los que se enmarca la historia, es decir, de los paisajes que nos obliga a imaginar; esas laboriosas y complejas descripciones de jardines y bosques, en lo particular tienden a ofuscarme demasiado. Por lo demás es ampliamente degustable y prometo buscar más obras de esta autora, las cuales prometen degustarse igual.

No olviden que besar a la hija del artillero es malo.

Cristóbal Cano.

Carrie.

En la música y la literatura, siempre he tenido un veto hacia los clásicos comerciales. En particular hacia los libros del aparador de Dante. Entre esos, Setephen King es un muy proscrito autor, del que siempre me había guardado de leer. 

Pero se me acabó la literatura en casa, y es que mi hermana secuestró una obra de Saramago que planeaba leer. Así que un amigo me prestó Carrie, de Stephen King, y al tener la referencia de la película decidí leerla y liberarme de otro prejuicio. 

Carrie, nos cuenta la clásica historia de la perdedora, la rechazada, la sesgada. Esa persona que está hasta el final de la cadena alimenticia, la vegetariana de la cadena, esa que los depredadores buscan como víctima fácil y segura de bromas, humillaciones, malas pasadas; y con ellas, consolidan su poder sentando presendente en el grupo o elevan su autoestima al hacer de menos a otra persona. 

La situación de Carrie no es su culpa. Su madre es una deschavetada fanática religiosa que está convencida de que el fin del mundo está cerca y Dios nos guarda a todos un lindo lugar en el infierno. La madre de Carrie, la ha tenido durante muchos años sometida, también humillada, impidiendo así que como cualquier chica normal, ella se integre a la sociedad. Carrie ha sido durante muchos años victima de sus compañeros de escuela, en bromas que en la escala de grises empezaron siendo blancas, pero se tornaron más y más negras con el paso del tiempo. 

Así es que un día las pesadas bromas adquieren un nuevo nivel brindado por la adolescencia, y en después de una traumática experiencia, hecha más traumática por la participación de las chicas en ella, en Carrie se despiertan poderes telequinéticos que estaban dormidos en su interior. 

En un intento de reparar el daño de años, una de sus compañeras decide que su novio –uno de los chicos populares–, lleve de la mano a Carrie al baile de graduación. Que pese a lo que se esperaba, comenzaba a salir bien, pero cuando otra de las compañeras de Carrie le juega una muy sucia pasada, las cosas se salen de control y Carrie con sus nuevos poderes, los atrapa en el gimnasio y se asegura de vengarse por los años en que todos la han tratado como cabeza de turco. 

Aunque la novela es corta, me pareció exacta. No más, y no menos. Llanamente exacta. Me ha sorprendido, y aunque sinceramente no tengo deseos de leer otra cosa de King, admito que Carrie me pareció bastante buena y sobre todo remembrante. 

¿A cuántos sesgados sociales no les hicimos bullying durante la primaria, la secundaria y la preparatoria? 

Yo recuerdo que en mi primaria había un niño del cual todos gustábamos de maltratar. Le voy a poner el sobrenombre de “Pedrito”, para poder referirme mucho mejor a él. Le ocultábamos sus juguetes, le insultábamos, hacíamos referencia a él con la mierda, lo metimos un par de veces al bote de la basura e hicimos llorar muchas, en serio, muchas veces. En parte no era sólo nuestra culpa, digo, parecía que estaba predestinado a ello pues, Pedrito, tenía una hermana mayor, y según lo que mi hermana mayor me cuenta, la hermana de Pedrito fue también puerquito tres generaciones anteriores, en la época de mi hermana. Su pongo que, de Pedrito haber tenido un hermano menor, generaciones después este también habría padecido de las bromas pesadas que cuando somos niños, nos salen tan bien. A últimas instancias y gracias al Facebook, cuando todos los amigos de la generación se agregaron, alguien no se olvidó de agregar a Pedrito y cuando este hizo su amable aparición… sí, le volvimos a hacer bullying entre todos.  Insulto un poco, pues ya tenía la capacidad de hacerlo, ante esto, le insultamos aún más y Pedrito se rindió abandonando el grupo y eliminándonos a todos. 

Creo que estas cosas no cambian, o si lo hacen, lo hacen con bastante dificultad. No sé que sentir en cuanto al caso de nuestro amigo Pedrito, pero tampoco puedo ser hipócrita y decir que me arrepiento. Lo que sí es que de él haber tenido los poderes de Carrie, nos iba a dar una muy mala pasada, y seguramente no estaríamos muchos de los chicos de mi generación, por ende, yo no escribiría esta reseña.

Cristóbal Cano. 

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