ENTRADA NÚMERO 100.
7 enero, 2012 Dejar un comentario

Pues verán ustedes qué bonito. Sí, la entrada número cien de este blog en el que parece que muerdo, o que hablo no más solito porque de todos esos que entran –que no se hagan, checo mis estadísticas– no más no me dejan comentarios y eso, pues es lo que enriquece este espacio que es muy mío, pero que sería rete bonito que lo hicieran, también, parte de ustedes. ¡Que me dejasen entrar en su rinconcinto! Ese que tienen ahí en su corazón y mejor aún, ahí en los vastos pastizales de sus cabecitas deschavetadas, y ¿por qué no? que lean alguna de las novelas que reseño, y que me comenten sus impresiones, que aunque no lo parezca –y en definitiva esto no era así al principio–, esta es la verdadera finalidad de este blog, que en medida de lo posible, entrelaza las historias de mi vida propia, con el texto de los libros e intenta divagar en esos inmensos caminos literarios donde cada libro es un mundo diferente, pero que pertenece al mismo universo, del que todos somos dueños.
Y bueno llegamos a la entrada 100 que realmente no es ninguna entrada más que una divagación y que realmente no tiene ninguna finalidad más que expresarme y explayarme en cuanto al sentido de que este blog, es una de las pocas cosas constantes que yo he seguido durante el año –y vaya que soy inconstante–, por lo que al menos para mí, es importante.
Le cambiamos la cara al blog –nada, que cambiamos ni que ocho cuartos; se la cambié yo solo–, porque todo el año pasado nos miramos muy oscuros con el negro y ya hoy nos ponemos algo más agradables; y no se crean, no fue gran proeza, nada más busqué un nuevo tema y le di en Activar porque a mí no se me da mucho eso de la tecnología del html y no sé cuánta mamada más. Además quería presumirles mis notables dotes artísticos en la rama visual, con esta pintura que les hice con motivo de esta, la entrada número 100, espero que sean de su agrado, y está a la venta por si quieren adquirirla.
Agradezco a los únicos 4 suscriptores –esto es triste, suscríbanse más–, y dejen comentarios bonitos o feos, vamos, que acá me pueden mentar la madre, a excepción del acosador de Daniel que me dejaba comentarios llenos de cochinadas y cosas medio psycho que la verdad me metieron un susto y hasta a la policía llame, e hice mi drama para que me ayudaran a encontrarlo, y que gracias a personas como José –que así como lo ven de bueno, de bien portado, es medio hacker el muchachón, y anda trabajando con virus y cosas tenebris del ambito informático, y que hoy es su cumpleaños. ¡Felicidades José!–, lo localicé y le llame para que se aquiete o si no le iba a poner en su madre con mis amigos los maleantes, esos de los que jamás hago uso, pero de los que siempre se consiguen a un módico precio.
Pa’ terminarme de retirar, les agradezco el tiempo mal gastado en este sitio, y el tiempo que me puedan regalar en el futuro.
Cristóbal Cano.