Mes: octubre 2015

Ya estoy harto del tenemos salud.

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Ayer despedace mi auto contra una camioneta que tenía paso preferencial. Yo venía en la pendeja y no vi el disco de alto.

Más que en la pendeja: venía sacando cuentas. Que le debo tantos pesos a tal, que las últimas botas que compre fueron un error… Que había que pagar colegiaturas y que además se aproximaba el gasto de la graduación, que ahí viene la temporada navideña y no tienes nada que ponerte. Sumas y multiplicaciones deudarias son las que obnubilaron mi camino y el resultado es un auto que fácilmente puede dictaminarse como perdida total.

Salí en los periódicos locales. Una vergüenza de palurdez incalculable. Luego viene la gente y te da sus mejores deseos: “al menos tú estás bien, no pasó a mayores, tenemos salud”. ¡Pero no tengo dinero! Y con eso no haces mucho aunque tengas salud.

¿Por qué la gente se empeña en recordarme lo positivo que son las situaciones adversas? Que te sirven de aprendizaje. Que son avisos de la vida para que le bajes dos rayitas. ¿Por qué no se pueden digerir que a veces no hay nada positivo en situaciones catastróficas y que uno como protagonista de la desgracia solo quisiera haberse roto un par de costillas y tal vez un fémur para no sentirse tan culpable de las mierdas que ocasiona?

Ya se que es políticamente incorrecto llamar a la desgracia so pena de verla realizada. ¡Al diablo lo políticamente correcto!

A mí me encanta el juego ese de “A quién le ha ido peor”. A veces pierdo. Pero les juro que doy batalla. Que soy un aguerrido contrincante. Que nadie le pone más empeño que yo a la hora de la negativa conmiseración.

“A quién le ha ido peor” es de mis juegos favoritos. Lúdico cuánto más. Reflexivo y además que no se diga que no es pedagógico y además catártico. Hay que jugarlo bebiendo porque así se siente más la sanación.

Hoy me ha botado mi novio. Con una serie de estúpidos pretextos que se resumen al “no eres tú soy yo” y a huevo que es él, déjenme decirles. Por eso hoy traigo ganas de ayer no haber intentado frenar sino haber acelerado al colisionarme contra la camioneta blanca. Hoy traigo ganas de salirme de un hipotético puente de Periférico. Hoy traigo ganas de jugar “A quien le ha ido peor” y si no les gano, al menos les divierto.

Cristóbal Cano.